EL TIEMPO

martes, 5 de mayo de 2015

SABIAS QUE?

EL FRIJOL ¿ENGORDA?

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En México existen más de 70 tipos de frijol: negro, pinto, amarillo, rojo, flor de mayo… y todos tienen valores nutrimentales similares, pero para efectos de simplicidad nos centraremos en el negro.
Esta leguminosa es rica en proteína vegetal, carbohidratos complejos, vitamina B (niacina, riboflavina, ácido fólico y tiamina), hierro, cobre, zinc, fósforo, potasio, magnesio y calcio; además, posee un alto contenido en fibra y es una excelente fuente de ácidos grasos poliinsaturados.
Otra de sus cualidades es que su Índice Glucémico es bajo (35), lo que significa que aunque contiene muchos carbohidratos, éstos se absorben lentamente por el intestino y la integración de esta glucosa en la sangre no se da de golpe, sino de manera dosificada. De ahí que el frijol sea útil para las personas con diabetes y para ayudar a mantener el hambre a raya –esto también por su importante contenido de fibra tanto soluble como insoluble-.
Muchas virtudes para esta semilla, pero ¿engorda o no? La respuesta es no, siempre y cuando no la consumas en exceso ni la prepares con mucha grasa. Consulta los detalles que damos a continuación para saber cuál es la mejor forma de comerla.
No engorda si lo comes:
  • Hervidos o cocidos en agua, sin aceite ni grasa añadida en exceso, y sin agregar tocino, chorizo ni cualquier otra carne. Puedes consumir el caldillo si lo deseas (frijolitos de olla). Ésta es la opción más ligera, nutritiva y la aconsejada por Fuera Kilos.
  • Acompañados con alguna proteína magra, verduras o una ensalada. Puedes prepararte unos frijoles de olla con jitomate, cebolla en trocitos y chile serrano.
  • Machacados o molidos sin aceite ni grasa, sólo condimentados con hierbas aromáticas y especias.
  • En sopa con otras verduras, hervidos previamente o cocidos en el mismo caldo vegetal que se cuezan las verduras.
  • Condimentados con salsa de tomate o jitomate, o salsa de cualquier chile.
Sí engorda si los comes:
  • Refritos, cocinados con manteca de cerdo o aceite vegetal. Si vas a comprar los de lata, fíjate que la grasa que contengan no sea animal, para disminuir el consumo energético.
  • Condimentado con crema, queso, chorizo o cualquier otra salsa cremosa.
  • Acompañado con totopos o en sopes y antojitos. Generalmente, los frijoles en estos platillos vienen refritos con manteca, y si a eso añadimos la masa de maíz frita del antojito, la cantidad de grasa y calorías se eleva demasiado.
  • Combinado con arroz y otro cereal, como tortilla, elote, pan, etc. Esta mezcla ayuda a sumar los aminoácidos (el frijol aporta unos y el cereal en cuestión otros), obteniendo así una proteína completa. Tal unión resulta en un plato muy nutritivo, pero también energético, así que procura ingerir sólo la mitad de lo que te servirías de cada alimento, para completar una porción normal con ambos.